¿Qué es un movimiento de manufactura?

Para los aficionados de la relojería en todo el mundo la palabra manufactura es común, y en este apasionante mundo de los guardatiempos, supone exclusividad.

Desde hace décadas, los relojes han evolucionado de manera constante, tanto en diseño como en forma y claro, en sus movimientos. Después de la crisis de los relojes mecánicos por el fuerte y popular surgimiento del cuarzo en los años setenta, durante los años noventa, los movimientos mecánicos volvieron a tomar un protagonismo estelar. Las marcas entendieron la mística que el entusiasta buscaba en un movimiento mecánico y empezaron a producir modelos nuevamente con calibres mecánicos, dando mayor protagonismo a los mecanismos automáticos.

Cuando nos referimos a calibre de “manufactura”, se supone que todos los elementos del movimiento del reloj, son producidos por la marca de manera interna o “in house”. Existen empresas dedicadas únicamente a la fabricación de movimientos en serie, que a su vez venden a diversas marcas para sus relojes. En ocasiones éste tipo de movimientos son modificados o decorados de acuerdo a las instrucciones de la marca que incorpora los mecanismos en sus relojes. Un claro ejemplo, y probablemente el más conocido mundialmente es la empresa ETA, cuyos movimientos se pueden encontrar en un mar de modelos de marcas como Longines, Tag Heuer, Breitling, Omega y muchas más de varias escalas de precio. Esto no quiere decir que dichas marcas no tengan calibres de manufactura, sino que muchos de sus modelos utilizan calibres producidos por otras empresas, aunque algunos cuentan con un calibre producido internamente por la marca; generalmente, éstos modelos in house, pertenecen a las gamas más altas o exclusivas de dicha marca.

En Japón hay una óptica distinta detrás del desarrollo de cada reloj. En el caso de Orient, todos los movimientos de la marca son de manufactura propia, desarrollados in house en el archipiélago japonés, por lo que ésta exclusiva característica está presente en toda la familia de modelos de la marca sin importar el tipo de calibre: mecánico (de cuerda), automático, cuarzo, solar y radio controlado.

Así que ya lo sabes, si tienes un Orient, tienes un reloj confiable y de gran calidad, con movimiento de manufactura, ¡así que a disfrutar de cada segundo al máximo!